El Perdón en el matrimonio

Uno de los factores más importantes que debemos tener presente cuando nos casamos es aprender a perdonar cualquier ofensa que nos haya causado nuestro cónyugue, es aprender aceptar que como seres humanos imperfectos que somos todos nos equivocamos y todos merecemos una segunda oportunidad, ya que no somos seres superiores y debemos eliminar muchas veces el orgullo que hay en nuestros corazones que nos hace no poder sacar todo ese resentimiento que tenemos con nuestra pareja.

Cuando tenemos odio y rencor en nuestros corazones lo único que logramos es que se estanque el matrimonio, que no avance, que vaya siempre en retroceso, hay que aprendernos aceptar con nuestros defectos y virtudes entendiendo que no nos casamos con una versión perfecta de lo que creemos que es el amor, sino de un ser limitado como nosotros.

El perdón es una decisión y por lo tanto si queremos durar con la persona para siempre, debemos estar dispuestas a perdonar, el amor no es siempre como lo pintan las películas que todo será perfecto, el verdadero amor siempre pasa por momentos difíciles y es ahí cuando sabemos que tanto amamos a nuestra pareja, debemos estar dispuestos a superar juntos cualquier obstáculo que la vida nos envié.

Lo que si se debe hacer es cuando el otro te perdone, tratar de cambiar eso que le molesta a la otra persona para vivir en armonía, hacer todo lo posible para no hacerlo de nuevo, como seres imperfectos debemos siempre ir mejorando cada día para la pareja, siendo una mejor versión de nosotros mismos, con mayor madurez, con mayor claridad y confianza en hacer las cosas lo mejor posible.

Por otra parte, cuando se perdona hay un sentimiento de libertad inmensa, para las personas que creen en Dios saben que él nos perdona constantemente y si el que es todo poderoso lo hace siempre ¿quienes somos nosotros para nunca hacerlo?, hay que detenerse a reflexionar y entender que no hay mayor muestra de un amor sólido y edificado que abrirte al perdón, asimismo esto hará enseñarle a la otra persona que confiamos en él y en ella y sabemos que como persona va ir mejorando y creciendo de una manera sorprendente, eso sí jamás pienses que una persona cambiara muy rápido todos tenemos procesos y hay que respetar, todo es cuestión de ir poco a poco.

Con toda humildad y mansedumbre, soportándoos con paciencia los unos a los otros en amor, procurando mantener la unidad del Espíritu en el vínculo de la paz. Efesios 4:2-4.

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